Enfrentarse a un proceso judicial tras denunciar a un agresor genera una montaña de dudas y temores. Una de las más angustiantes es precisamente qué puede decir el agresor en su declaración tras mi denuncia. Como abogado especializado en derecho penal que ha acompañado a cientos de víctimas, comprendo perfectamente esa sensación de vulnerabilidad. Es como estar en una habitación a oscuras donde sabes que hay alguien más, pero no puedes ver sus movimientos. Hoy quiero arrojar luz sobre este proceso para que puedas prepararte emocionalmente y entender qué estrategias puede utilizar la persona denunciada.
Estrategias comunes del agresor al declarar tras una denuncia
Cuando un agresor es llamado a declarar después de una denuncia, suele recurrir a patrones predecibles. En mis años de profesión, he visto cómo estas declaraciones siguen ciertos guiones que, conocidos de antemano, pueden ayudarte a prepararte psicológicamente.
La persona denunciada generalmente opta por alguna de estas posturas:
- Negación total de los hechos
- Minimización de lo ocurrido
- Culpabilización de la víctima
- Justificación de su comportamiento
- Acogerse al derecho a no declarar
Recuerdo el caso de Elena (nombre ficticio), quien tras denunciar a su expareja por amenazas, se sorprendió cuando él presentó una versión completamente distorsionada de los hechos. «Me sentí como si yo fuera la culpable», me confesó. Sin embargo, estábamos preparados para esta estrategia y pudimos contrarrestarla eficazmente.
¿Qué versiones puede ofrecer el denunciado en su declaración?
Cuando el agresor se enfrenta a qué decir en su declaración tras ser denunciado, habitualmente recurre a construir un relato alternativo. Estas son las versiones más frecuentes:
Negación completa de los hechos
La estrategia más común es negar rotundamente todo lo expuesto en la denuncia. El agresor puede afirmar que «nunca ocurrió» o que «es una invención». Esta postura obliga a la acusación a reforzar las pruebas, pero no significa que la denuncia no prospere. De hecho, el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal otorga al tribunal la facultad de valorar las pruebas según su conciencia.
Versión distorsionada de lo sucedido
Otra táctica habitual consiste en admitir que ocurrió «algo», pero presentando una versión completamente distorsionada. Por ejemplo, en casos de violencia física, pueden alegar que «solo fue un empujón en defensa propia» o que «la víctima exagera».
Contradenuncias o acusaciones cruzadas
En mi experiencia defendiendo a víctimas, he observado un incremento de casos donde el denunciado presenta una contradenuncia. Esta estrategia busca crear confusión y diluir responsabilidades, presentándose como «víctima recíproca».
El impacto emocional de las declaraciones del agresor
Escuchar lo que dice el agresor sobre ti en su declaración puede resultar profundamente doloroso. Muchas víctimas me han descrito esta experiencia como «una segunda agresión». Es fundamental prepararse emocionalmente:
- Recuerda que negar, minimizar y culpabilizar son estrategias defensivas predecibles
- No interpretes estas declaraciones como una validación de su versión
- Apóyate en profesionales que puedan ayudarte a procesar estas emociones
- Mantén presente que el proceso judicial evalúa pruebas, no solo declaraciones
Como abogado, siempre aconsejo a mis clientes visualizar este momento con antelación para reducir su impacto. Es como prepararse para una tormenta: si sabes que viene, puedes buscar refugio.
Aspectos legales sobre las declaraciones del denunciado
Desde el punto de vista legal, es importante entender qué derechos tiene el agresor al declarar después de mi denuncia:
Derecho a no declarar contra sí mismo
El artículo 24.2 de la Constitución Española garantiza que nadie está obligado a declarar contra sí mismo. El denunciado puede acogerse a este derecho sin que ello implique una presunción de culpabilidad.
Derecho a asistencia letrada
El denunciado tiene derecho a contar con un abogado que le asesore durante su declaración, según establece el artículo 118 de la LECrim. Este profesional le orientará sobre qué estrategia seguir en su declaración tras la denuncia.
Consecuencias de mentir en la declaración
Aunque el denunciado no está obligado a decir la verdad (a diferencia de los testigos), mentir deliberadamente puede tener consecuencias procesales negativas si se demuestra la falsedad de sus afirmaciones.
¿Cómo prepararse ante la declaración del agresor?
Anticiparse a lo que puede alegar el denunciado en su declaración te ayudará a fortalecer tu caso:
- Recopila todas las pruebas posibles que respalden tu versión
- Identifica posibles testigos que puedan corroborar los hechos
- Documenta con precisión fechas, horas y detalles de los incidentes
- Conserva mensajes, correos o cualquier comunicación relevante
- Solicita informes médicos o psicológicos si corresponde
En el caso de María, una clienta que denunció acoso, anticipamos que su expareja negaría todas las comunicaciones. Le recomendé guardar capturas de pantalla y registros de llamadas, lo que resultó crucial cuando él negó cualquier contacto.
Preguntas frecuentes sobre las declaraciones del agresor
¿Tendré que estar presente cuando el agresor declare?
No, generalmente no es necesario que estés presente durante la declaración del denunciado. La legislación procesal permite que las declaraciones se realicen por separado, especialmente en casos de violencia de género o cuando existe riesgo de intimidación, según establece la Ley 4/2015 del Estatuto de la víctima del delito.
¿Puede el agresor cambiar su versión durante el proceso?
Sí, el denunciado puede modificar su declaración a lo largo del proceso. Sin embargo, estas contradicciones suelen ser valoradas negativamente por el tribunal. La jurisprudencia del Tribunal Supremo (como la STS 119/2019, de 6 de marzo) establece que las contradicciones pueden afectar a la credibilidad del declarante.
¿Qué ocurre si el agresor me acusa de mentir en su declaración?
Es una estrategia común que el denunciado acuse a la víctima de mentir. En estos casos, el peso de la prueba sigue recayendo en la acusación. No obstante, una acusación infundada de denuncia falsa raramente prospera si existen elementos objetivos que respalden tu versión.
Enfrentarse a lo que pueda decir tu agresor al declarar es uno de los momentos más desafiantes del proceso, pero no estás sola en este camino. Como profesional que ha acompañado a numerosas víctimas, te aseguro que conocer de antemano estas estrategias te dará herramientas para afrontarlo con mayor fortaleza. Si te encuentras en esta situación, busca asesoramiento legal especializado que pueda guiarte en cada paso del proceso y recordarte que tu voz importa, independientemente de lo que diga la otra parte.


